Malvinas: El presidente, fiel a su sincericidio, una vez más boqueó una verdad
"Presidente Javier Milei"

Malvinas: El presidente, fiel a su sincericidio, una vez más boqueó una verdad

El presidente Javier Milei generó polémica al defender el derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a elegir su nacionalidad, una postura que aparenta un giro significativo respecto a la histórica posición argentina sobre la soberanía del archipiélago. Más allá de las críticas de diferentes expresiones de organizaciones, agrupaciones y veteranos, hay una clara realidad: desde el 3 de enero de 1833, las Islas Malvinas fueron ilegalmente ocupadas por fuerzas británicas que desalojaron a la población y a las autoridades argentinas allí establecidas legítimamente.

Los británicos reemplazaron a la población y a las autoridades argentinas por súbditos británicos, y desde entonces instauraron medidas restrictivas para evitar el reasentamiento del pueblo argentino. Está claro que el isleño es «malvinense» o «malvinero». En Argentina, el término «kelpers» es de uso frecuente, pero se considera peyorativo en las islas por sus matices negativos.

El habitante de Malvinas se considera británico, y no podemos modificar ni obligarlos a que reconozcan otra nacionalidad. Han pasado 192 años, son cinco generaciones. ¿Cómo obligarlos a que digan o crean ser argentinos?

Durante el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, Milei encabezó una breve ceremonia en Buenos Aires, evitando el acto principal en Tierra del Fuego. Sus declaraciones fueron duramente criticadas por diversos sectores políticos y excombatientes. Al presidente Milei no se le puede negar su visión de la realidad; es acertado, pero dice lo que las mayorías no quieren escuchar.

La sociedad argentina se acostumbró a que le mientan para escuchar lo que ellos quieren oír. Hay verdades que duelen y hieren, máxime un día conmemorativo.                  Vivinila Gómez.