El peronismo bonaerense tiene este domingo una cita que va mucho más allá de la simple elección de autoridades partidarias. En 16 municipios donde no fue posible cerrar listas de consenso, unos 128.896 afiliados definen quién controla las estructuras locales del PJ —y con eso, quién tiene poder real de cara al armado electoral de 2027.
El trasfondo es la disputa no resuelta entre dos modelos de conducción: el gobernador Axel Kicillof, que asume la presidencia del PJ provincial con una lista de unidad, y el kirchnerismo encabezado por Máximo Kirchner a través de La Cámpora. Donde el acuerdo no llegó, las urnas zanjan la pelea.
Morón, San Miguel y Tres de Febrero: el conurbano en tensión
En Morón, la interna más llamativa es interna al propio espacio Nuevo Encuentro: el intendente Lucas Ghi respalda a Claudio Román mientras que Martín Sabbatella apoya a la camporista Paula Majdanski. Ninguno de los dos dirigentes figura como afiliado formal al partido, lo que añade una paradoja al cuadro. El resultado de esta disputa marca el tablero de cara a los comicios legislativos del año próximo.
San Miguel es quizás el caso más llamativo de toda la jornada: dos ministros del gabinete de Kicillof terminaron en listas enfrentadas. Gabriel Katopodis, a cargo de Infraestructura, apoya a Juanjo Castro; Andrés Larroque, titular de Desarrollo de la Comunidad, respalda a Santiago Fidanza. La campaña estuvo marcada por acusaciones cruzadas: el sector de Larroque denunció que efectivos de la policía municipal golpearon y detuvieron a su jefe de campaña, lo que Fidanza calificó como «uso de la fuerza pública para amedrentar y disciplinar».
En Tres de Febrero, la pulseada es entre el kirchnerismo —que defiende el control que ejerce el camporista Juan Debandi— y Alejandro Collia, exministro de Salud con llegada al sector del gobernador.
Mar del Plata: el MDF busca desbancar al cristinismo en la costa
El partido de General Pueyrredón es el distrito con más afiliados habilitados de toda la jornada: 31.347 personas. Allí la senadora provincial Fernanda Raverta es la terminal política del cristinismo, con Daniel Di Bartolo —sindicalista del gremio docente SADOP— como candidato. Enfrente, el Movimiento Derecho al Futuro lleva a Adriana Donzelli con el apoyo del exconcejal Gustavo Pulti.
Las disputas no se limitan al conurbano. En Zárate, San Nicolás, Junín, Lincoln y varios municipios del sur y del sudoeste bonaerense se reproducen versiones locales del mismo choque: referentes del MDF versus La Cámpora, con el Frente Renovador de Sergio Massa apareciendo como factor de equilibrio en algunos distritos.
En Saladillo y Roque Pérez, la Séptima Sección suma sus propias tensiones, incluyendo el caso de Eliana Gasparini en Roque Pérez: hija del exintendente que integró el MDF, pero ella misma alineada con La Cámpora.
El único distrito que quedó fuera de la contienda fue Navarro: la Junta Electoral proclamó ganador al exintendente Santiago Maggiotti luego de que la lista apoyada por el intendente Facundo Díz se retirara de la competencia.
Qué se juega de fondo
Más allá de los nombres, lo que se define este domingo es el mapa de poder del peronismo bonaerense en el nivel más básico: quién maneja el partido municipio por municipio. Ese control incide directamente en quién aparece en las boletas, cómo se distribuyen los recursos internos y qué sectores tienen peso en las grandes negociaciones electorales que se avecinan.
En ese sentido, la jornada de este domingo funciona como una fotografía del estado real de las fuerzas dentro del PJ, después de meses en los que la unidad a nivel provincial fue más el resultado de una necesidad que de una coincidencia genuina entre los espacios.
