La defensa de Lucas Pertossi, condenado a 15 años de prisión por el crimen de Fernando Báez Sosa, presentó un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El planteo busca la nulidad total del fallo bajo el argumento de una «indefensión manifiesta» y un grave conflicto de intereses generado por la estrategia legal unificada que mantuvo el grupo desde el inicio del proceso.
El nuevo letrado de Pertossi, Ignacio Nolfi, sostiene que su defendido fue perjudicado al compartir abogado (Hugo Tomei) con los cinco rugbiers que recibieron prisión perpetua. Según el escrito, esta «estrategia común» impidió que se destacara el rol diferenciado de Lucas, cuyo aporte fue calificado por los propios jueces como secundario y periférico.
La defensa argumenta que Pertossi:
- No tuvo contacto físico: No se hallaron rastros de ADN ni sangre de Fernando en su ropa o manos.
- Rol de filmación: Su participación se habría limitado a grabar parte del episodio y a un altercado menor con un tercero ajeno a la víctima.
- Desvinculación temporal: Cámaras de seguridad lo muestran retirándose antes de que finalizara la agresión mortal.
«La homogeneización defensiva impidió desplegar líneas argumentales exculpatorias para Pertossi, privándolo de una evaluación individualizada de su responsabilidad», afirma el recurso presentado.
Un planteo «in pauperis»
Tras la confirmación de su sentencia en instancias provinciales, el propio Lucas Pertossi revocó el poder de Tomei y realizó un planteo in pauperis (en defensa propia por falta de recursos), cuestionando por primera vez la existencia de un «plan delictivo» común.
La Corte Suprema deberá decidir ahora si la asistencia técnica que recibió el joven fue «efectiva y sustancial» o si, como sostiene la nueva defensa, se vulneraron garantías constitucionales básicas al no permitirle dar una versión fiel de los hechos que lo diferenciara de los autores materiales del homicidio ocurrido en Villa Gesell en 2020.




