Aunque todavía falta para la carrera electoral formal, en San Martín ya comenzaron a aparecer los primeros movimientos de quienes sueñan con disputar la Intendencia en 2027. Entre paleros improvisados, armados silenciosos y operaciones de pasillo, algunos dirigentes buscan ganar terreno antes de que las cúpulas partidarias definan a sus verdaderos candidatos.
Uno de los que salió a mostrarse es Andrés Petrillo, dirigente ligado al PRO, quien comenzó a colocar humildes paleros en postes de algunas de las zonas más visibles del distrito. Con una campaña austera, pero cargada de intencionalidad política, intenta instalar su nombre mientras el armado oficial del espacio todavía mira hacia otro lado.
Pero si hay un personaje que vuelve a moverse entre las sombras es «Imbrogiano», un apellido conocido en los diarios nacionales por distintas cuestiones de índole policial y un histórico armador de la política bonaerense. En Villa Maipú, muchos vecinos aseguran que “siempre logra salir ileso de sus batallas personales y políticas”, aunque otros remarcan que su perfil responde al clásico operador oculto detrás de acuerdos, negociaciones y movimientos silenciosos.
Para muchos dentro del ambiente político, Imbrogiano representa a ese dirigente que lleva décadas orbitando distintos espacios sin construir nada concreto, parecen dedicarse más a generar recursos para su propio entorno que a resolver los problemas reales del distrito. Siempre cerca del poder, pero pocas veces expuesto, termina siendo —según describen incluso dirigentes locales— “un armador político”.
Petrillo desde el PRO e Imbrogiano desde sectores vinculados a La Libertad Avanza tienen algo en común: ambos buscan disputar espacios y condicionar a los nombres que hoy cuentan con respaldo real dentro de sus estructuras.
Por un lado, en el PRO continúa bien posicionado Santiago López Medrano. Del otro, en el universo libertario, el nombre fuerte sigue siendo Daniel Mollo, uno de los primeros dirigentes en acompañar públicamente a Javier Milei en las calles sanmartinenses cuando el fenómeno libertario todavía era mirado con desconfianza.
Mollo y López Medrano, ambos coordinadores partidarios en las últimas elecciones, saben que la verdadera pelea todavía no empezó. Cerca de ambos espacios aseguran que esperarán a que pase “el fuego del Mundial” antes de comenzar a marcar la cancha de manera definitiva.
Mientras tanto, en San Martín ya empezaron las operaciones, los movimientos silenciosos y las clásicas avivadas de la política local. Al cierre de esta reflexión, estamos atentos y observando al esquema de LLA local, quien apoya a un armador sin diplomacia a disputarle la candidatura a Mollo? ¿Será que el oficialismo local, encendió la mecha de esta rivalidad explosiva?


