A nueve años del femicidio de Araceli Fulles, su mamá, Mónica Ferreyra, volvió a poner en palabras una realidad que atraviesan muchas familias de víctimas: la soledad que llega cuando se apagan los micrófonos, terminan las marchas y la noticia deja de ocupar espacio en los medios.
Durante una entrevista, Mónica habló de esa ausencia permanente que se hace presente en cada reunión familiar, en cada cumpleaños y en cada fecha especial. “Nuestra hija ya no vuelve”, resumió con el dolor intacto de quien convive diariamente con una pérdida irreparable.
Por su parte, Vivinila Gómez, coordinadora y referente del colectivo Mujeres en Movimiento Siempre, ratificó el compromiso de acompañar a la familia Fulles durante 2027, año en que se cumplirán diez años del crimen de Araceli. “Son diez años de una ausencia que sigue doliendo como el primer día y que merece memoria, acompañamiento y compromiso social”, señaló.
En relación con el reciente caso ocurrido en Córdoba, tanto Ferreyra como distintas organizaciones volvieron a plantear la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección, asistencia y acceso a la justicia. Para muchos familiares de víctimas, el hecho vuelve a exponer interrogantes sobre el funcionamiento de las instituciones y la persistencia de situaciones de impunidad que generan preocupación en distintos puntos del país.
Durante la entrevista con Mónica Ferreyra, mamá de Araceli Fulles, también se abordó el impacto social que generan los hechos de violencia extrema que siguen conmocionando al país. En ese contexto, Vivinila Gómez, periodista, feminista y titular de Argentina Política, expresó que cada nuevo caso representa una herida abierta para quienes vienen luchando desde hace años contra las violencias.
“Cada vez que tenemos que incorporar una nueva imagen a la lista de víctimas, sentimos que es una derrota colectiva. Es doloroso y hasta ofensivo para quienes trabajan todos los días en la prevención y erradicación de las violencias”, señaló.
Tanto Gómez como Ferreyra coincidieron en que, más allá de las diferencias políticas o ideológicas, existe una preocupación creciente por el aumento de la violencia en la sociedad. Durante una conversación previa a la entrevista, remarcaron la necesidad de fortalecer herramientas de prevención, contención y acompañamiento para evitar nuevas tragedias.
Al referirse al reciente caso ocurrido en Córdoba, ambas plantearon la importancia de que las investigaciones avancen con celeridad y transparencia. Además, señalaron que la lucha contra la violencia requiere del compromiso conjunto del Estado, las instituciones y la sociedad para que hechos como estos no vuelvan a repetirse.
