Alberto Fernández trató de «inservible» a Milei y pidió revisar su condición psiquiátrica

El ex presidente habló en una entrevista de streaming y calificó la gestión libertaria como "el desmadre de un delirante que gobierna". También cuestionó los indicadores económicos que exhibe el oficialismo y volvió a respaldar a Cristina Kirchner, a quien consideró "condenada injustamente".

Alberto Fernández

Alberto Fernández volvió a la escena pública con una serie de declaraciones fuertes contra Javier Milei. En una entrevista con el programa de streaming «Crónicas del futuro», el ex presidente sostuvo que la Argentina atraviesa «el desmadre de un delirante que gobierna» y afirmó que el mandatario «no tiene noción de lo que pasa en la economía argentina ni en el mundo».

«Lo que estamos viviendo es el desmadre de un delirante que gobierna y que no tiene noción de lo que pasa en la economía argentina ni en el mundo. Es una persona alejada de la realidad», disparó Fernández, en una de las definiciones más duras de la entrevista.

«Es hora de que revisemos su condición psiquiátrica», el pedido de Fernández

El ex mandatario también apuntó contra los indicadores económicos que suele mostrar el Gobierno. Según su análisis, la mejora que exhibe el oficialismo se limita a un puñado de sectores. «Ninguna persona sensata puede decir que la economía argentina está funcionando cuando lo único que funciona en Argentina es: producción de petróleo y gas, por Vaca Muerta, minería, agro y servicios financieros. Todo esto representa el 9% del empleo. El 87% de la actividad económica está en negativo desde hace tres años», planteó, aunque la cifra corresponde a su propia lectura de la situación y no fue contrastada con datos oficiales en la entrevista.

Fernández fue más allá y responsabilizó de manera directa al Presidente por la situación del país, sin atribuirla a la herencia recibida por la actual gestión. «Eso no es un problema de herencia, es un problema de un inservible que se puso al frente del Gobierno y que ya es hora de que revisemos su condición psiquiátrica porque nos está llevando a mal puerto», sostuvo, en el tramo más resonante de sus declaraciones.

El ex presidente también cuestionó el enfoque económico de Milei y lo definió como «dogmático». «El presidente tiene naturalmente una condición dogmática y cree en dogmas económicos. Por ejemplo, él cree que el problema inflacionario es un problema monetario y todos los días descubre que no lo es, pero no quiere salir del dogma en el que se ha encerrado. Los dogmas son válidos para las religiones, pero no para la política», afirmó.

En la misma línea, insistió con sus cuestionamientos personales hacia el jefe de Estado y sostuvo que su entorno no advierte la gravedad de la situación: «El Presidente tiene un problema que debería ser atendido médicamente y el problema es que una persona de esas características esté ejerciendo la Presidencia».

Volvió a pedir una salida para Cristina Kirchner

Fernández retomó también su defensa de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, condenada en la causa Vialidad, a quien consideró víctima de un fallo injusto. «A Cristina hay que encontrarle una solución porque, yo que soy un hombre de derecho y creo en el estado de derecho, no tengo ninguna duda de que Cristina ha sido condenada injustamente y que está soportando una detención una persona inocente», argumentó.

El ex mandatario recordó que históricamente se manifestó en contra de los indultos, a los que calificó como «una rémora de la monarquía», pero dejó abierta esa puerta si no aparece otra alternativa. «Si el remedio no es Naciones Unidas, el remedio puede ser un indulto, pero explicando las razones jurídicas que yo tengo para decir lo que estoy diciendo. Porque tengo, conozco la causa», señaló.

Fernández también cuestionó al juez Julián Ercolini, a cargo de la causa, y calificó su actuación como una «mácula en la justicia argentina». Además, buscó despegar su postura de cualquier afinidad partidaria: «Si yo viera que a Macri lo condenan injustamente, sin pruebas, pediría por la libertad de Macri. Porque el problema no es un problema ideológico, es un problema institucional», cerró.