Vivinila Gomez: El periodismo cobra para comunicar nunca para callar

Vivinila Gómez reflexiona sobre el trabajo de los periodistas, cuestiona que sean llamados “ensobrados” y destaca su compromiso con la comunidad.

Vivinila Gomez defiende el trabajo del periodismo local

José Luis Cabezas, símbolo de la libertad de prensa. No se olviden de Cabezas.

El trabajo periodístico consiste en acercar a las comunidades aquello que vemos, explicar cómo lo vemos y abrir el debate sobre los temas que atraviesan a la sociedad. Cada detalle cuenta: que una persona pública participe de un evento, pero no aparezca mencionada en los documentos oficiales, también puede ser noticia.

Esta concepción puede relacionarse con el pensamiento del filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas, quien estudió la formación de la opinión pública y definió la “esfera pública” como un espacio de intercambio y debate sobre los asuntos de interés común. Desde esta perspectiva, el periodismo cumple una función esencial: acercar información a la ciudadanía, promover la participación y permitir que distintas voces intervengan en la conversación democrática. Esta idea fue desarrollada especialmente en su obra: (Historia y crítica de la opinión pública)

Cuando ocurre un desastre natural o una tragedia de origen humano o socioeconómico, como un incendio provocado, los periodistas acudimos al lugar para conocer qué sucedió, informar y descubrir de qué manera podemos colaborar. El periodismo no solamente relata los acontecimientos: también acompaña, visibiliza necesidades y conecta a quienes requieren ayuda con quienes pueden brindarla.

Muchos elegimos ejercer esta profesión de manera independiente. Para sostener nuestro trabajo y vivir dignamente, debemos generar nuestros propios recursos. Cuando un dirigente político, social, partidario o religioso contrata nuestros servicios de comunicación e información, sabe de antemano que se trata de una labor profesional y remunerada.

Por eso, resulta injusto y malintencionado calificar como “ensobrado” a un periodista por cobrar por su trabajo. El periodista cobra para investigar, comunicar y difundir; nunca para guardar silencio, ocultar información o encubrir situaciones. Pagar para silenciar, manipular o enmascarar hechos no es periodismo: es una práctica contraria a la ética y, en determinadas circunstancias, puede constituir un delito.

También existen personas que, incluso sin recibir dinero, se prestan a perjudicar a otras mediante acusaciones falsas, denuncias presentadas donde no corresponde o debates construidos sobre información engañosa. Muchas veces, estas maniobras buscan desviar la atención y ocultar asuntos verdaderamente importantes.

La mayoría de los medios locales, zonales y regionales coincidimos en una responsabilidad fundamental: difundir búsquedas de personas, informar sobre desastres naturales o provocados por el ser humano, acompañar acciones solidarias y visibilizar tanto el crecimiento como el deterioro de nuestras industrias nacionales.

A lo largo de mi trayectoria periodística, logré abrir espacios que durante mucho tiempo permanecieron cerrados. Ayudé, acompañé y colaboré en situaciones que afectan a una parte importante de la población, especialmente a personas que necesitan ser escuchadas, recibir orientación y hacer valer sus derechos.

Por ese motivo, comenzaré a compartir algunos de aquellos casos en los que el periodista no se limita a observar, escribir o informar desde afuera, sino que se pone en acción y se convierte en parte activa de la comunidad local y regional. Serán historias que reflejan el verdadero alcance del periodismo cuando se ejerce con compromiso, responsabilidad y sensibilidad social.

Cada una de estas experiencias demuestra que el periodismo también puede abrir puertas, tender puentes, acercar soluciones y movilizar voluntades. Ser periodista significa asumir el compromiso de llevar la voz de la comunidad y convertirse, muchas veces, en la voz de quienes fueron silenciados, incluso por aquellos que intentan desacreditarnos llamándonos “ensobrados”.

Porque cuando los medios, las instituciones y los vecinos trabajan por un objetivo común, queda demostrado que la unión genera fortaleza.

Vivinila Gómez
Titular de ArgentinaPolitica.com.ar