Débora Giorgi advirtió sobre la política económica del gobierno: “La industria cayó más de 10% y casi la mitad de quienes trabajan están en negro”

La economista y exministra de Industria Débora Giorgi advirtió sobre la caída de la actividad industrial, el consumo y el empleo, cuestionó el avance de las importaciones y sostuvo que la estabilidad no puede alcanzarse a costa de la producción nacional.

Captura del Canal 2 de Mar del Plata

Captura del Canal 2 de Mar del Plata.

En un contexto económico atravesado por marcados contrastes, donde indicadores macroeconómicos muestran variaciones positivas aisladas mientras la producción manufacturera y los sectores PyME sufren caídas de más del 5% y 6% interanual con desplomes en el uso de la capacidad instalada, la economista y exministra de Industria de la Nación, Débora Giorgi, realizó un crudo diagnóstico sobre la situación productiva y laboral del país.

En declaraciones, la exfuncionaria fue categórica al definir el rumbo oficial: “Desde el punto de vista del contexto general, claramente estamos atravesando un proceso de caída de actividad económica, caída del consumo, con una política antiindustrial. Creo que no hay que ruborizarse al decirlo cuando hay una combinación de deterioro del poder adquisitivo de los ingresos de las familias y aumento del desempleo”.

En ese sentido, Giorgi vinculó el retroceso productivo directamente con las medidas gubernamentales: “La actividad industrial perdió más del 10% en estos dos años y pico, casi tres de la gestión del presidente Milei. Y no es casualidad, porque creo que son políticas ex profeso”.

Frente al deterioro del mercado de trabajo, donde la desocupación formal convive con un índice de informalidad laboral que ronda el 45% entre la población ocupada, la exministra puntualizó: “Cuando uno escarba un poco ese tema del desempleo, no solamente es la tasa de desempleo abierta, sino el aumento espectacular de lo que es la informalidad, el empleo en negro: ya el 45% de quienes están en edad de trabajar están en negro. Y el aumento del que está ocupado y necesita dos trabajos y sigue buscando quizás más horas o una tercera ocupación”.

Asimismo, Giorgi rechazó el argumento oficial que justifica la contracción productiva como un costo ineludible de la desaceleración inflacionaria: “Lo que sí realmente no comparto, y creo que tiene que empezar a ser motivo de los debates, es que esto es el precio que tenemos que pagar por una estabilidad; y no es así. No es así”.

Consultada sobre las problemáticas que manifiestan los industriales, Giorgi subrayó la asfixia que generan las importaciones y el costo financiero: “En las encuestas que hace el mismo INDEC de lo que opinan los industriales, te dicen: ‘Mis problemas son que no tengo demanda, mi problema es que hay importaciones que me compiten deslealmente, tengo una tasa de interés por las nubes’. Y todas estas cuestiones están puestas por el Gobierno nacional en aras de una estabilidad”.

Y agregó sobre del tema: “Hay un avance de las importaciones en competencia desleal, pero no solamente desleal porque pudo venir de países donde no tienen regímenes de control de medio ambiente o composición de producto, sino también porque tienen otra estructura tributaria, otra infraestructura para acercar sus productos a los puertos y niveles de tasas de interés que están muy altos”.

Sobre el relevamiento que realizó ADIMRA, la exministra dijo: “Salió ayer ADIMRA: cayó 6%, viene cayendo, está usando 40% de capacidad instalada todo el sector metalúrgico, que es la madre de las industrias. Ahora, aquellas que están vinculadas a la producción de válvulas para lo que es la explotación no convencional en Vaca Muerta, bueno, esa industria va a estar mejor”.

Para finalizar, Giorgi planteó la necesidad de fijar un horizonte de desarrollo sustentable que no reduzca a la Argentina a un mero enclave exportador primario: “Tenemos que ser conscientes de la riqueza en recursos naturales que tiene nuestro país, pero también de que somos 47 millones con un interior profundo y que, aun con todos los enormes recursos naturales que tenemos, no nos alcanzaría si solamente exportamos recursos naturales. Año a año los iríamos perdiendo y en 20 o 30 años tendríamos excluida a una cantidad de población importante*.