La seguridad volvió a ocupar el centro de la agenda pública de San Martín y, frente a los datos conocidos durante 2026, Nehuen Lentini sostiene que el distrito necesita dejar atrás la discusión basada únicamente en anuncios y avanzar hacia una política de seguridad que pueda ser medida, controlada y evaluada por sus resultados.
Durante el primer semestre de 2026 se registraron 22 homicidios dolosos en San Martín, un 29,4% más que durante el mismo período de 2025, según el relevamiento del Observatorio sobre el Narcotráfico y las Violencias Asociadas en San Martín. El informe también registró 30 hechos altamente lesivos durante el período.
“Cuando hablamos de seguridad hablamos de personas, de familias y de vecinos que quieren poder vivir tranquilos. Por eso no alcanza con una foto entregando patrulleros o con decir cuántas cámaras tiene el municipio. Tenemos que saber qué recursos tenemos, dónde están, cómo funcionan y qué resultados producen”.
El Municipio cuenta con más de 1.300 cámaras de videovigilancia monitoreadas las 24 horas, y existen casos documentados en los que el Centro Operativo de Monitoreo permitió detectar vehículos robados, realizar seguimientos y aportar información al 911 para concretar detenciones.
Para Lentini, esto demuestra que la tecnología puede ser una herramienta efectiva, pero también plantea una obligación de control:
“Si tenemos más de 1.300 cámaras, la pregunta no puede ser solamente cuántas tenemos. Tenemos que saber cuántas están operativas, dónde están ubicadas, cuánto tardan en responder y qué resultados concretos generan”.
En esa línea, desde el Concejo Deliberante se encuentra registrado el Expediente 136-B-2026, iniciado por el bloque de La Libertad Avanza, que solicita al Departamento Ejecutivo información sobre certificaciones ISO del Centro Operativo de Monitoreo, ya sea directamente o mediante terceros.
Lentini considera que este tipo de controles debe extenderse a toda la política de seguridad: patrullaje, cámaras, iluminación, infraestructura, tecnología, información y coordinación con las fuerzas provinciales.
“No pretendo confundir responsabilidades. La Policía Bonaerense depende de la Provincia. Pero eso no significa que el municipio no tenga nada para hacer. El municipio administra recursos, tiene sistemas de monitoreo, puede trabajar en prevención, puede generar información y, sobre todo, puede controlar que lo que se financia con recursos públicos funcione”.
Seguridad también es seguridad digital
La agenda que plantea Lentini incorpora además una dimensión que considera cada vez más relevante: la seguridad informática y la prevención de delitos ciberasistidos.
Estafas digitales, phishing, robo de credenciales, suplantación de identidad y fraudes financieros forman parte de un escenario de seguridad que excede el delito tradicional.
En este sentido, Lentini sostiene que San Martín puede desarrollar políticas locales de prevención, capacitación y orientación para vecinos, adultos mayores, comercios y empleados municipales, además de fortalecer los protocolos de seguridad de los propios sistemas públicos.
“El delito también cambió. Hoy alguien puede entrar a tu casa sin pisar tu casa: puede robarte una cuenta, tus datos o tu dinero desde un teléfono. La seguridad del siglo XXI también tiene que contemplar eso”.
Una agenda basada en resultados
La propuesta de Lentini parte de una premisa concreta: antes de anunciar nuevas inversiones, hay que conocer el funcionamiento real de las herramientas que ya existen.
Por eso plantea trabajar sobre indicadores públicos que permitan responder preguntas simples:
- ¿Cuántas cámaras están efectivamente operativas?
- ¿Cómo se distribuyen los recursos de patrullaje?
- ¿Cuáles son las zonas con mayor concentración de delitos?
- ¿Cuál es el tiempo de respuesta ante una alerta?
- ¿Qué resultados concretos generan las herramientas de monitoreo?
- ¿Qué protocolos existen frente a incidentes de seguridad informática?
- ¿Cómo se controla el uso de los recursos destinados a seguridad?
“No quiero una política de seguridad basada en relatos. Quiero datos, control y resultados. Si algo funciona, hay que sostenerlo y mejorarlo. Si algo no funciona, hay que corregirlo. Y si se gastan recursos públicos, los vecinos tienen derecho a saber qué resultado obtuvieron”.
Seguridad también es gestión. Y gestionar es hacerse responsable de los resultados.
